“El hispano es el primero que se alarma cuando hay una crisis económica”, dijo Guillermo Barbosa, un agente de bienes raíces de la firma New Millenium, en el norte de Virginia. “Hay menos actividad y eso es muy notable”.

“En muchas familias hispanas viven juntas varias generaciones, y con familias adentro de la casa, niños, abuelos, gente con problemas respiratorios, no quieren mostrar esas propiedades”, añadió Barbosa, quien explicó que los agentes recurren, de manera creciente, a las “visitas virtuales” con videos de 360 grados para mostrar las viviendas en oferta.

Según los datos de NAR, la tasa anual de ventas de casas usadas bajó de 5,76 millones en febrero a 5,27 millones, en marzo en Estados Unidos. Estos datos incluyen contratos de compra y venta de viviendas que se habían firmado en enero y febrero, antes que la epidemia de coronavirus se hiciera sentir en el mercado. El mes pasado las ventas cayeron en todo el país, con una reducción 13,6 % en el Oeste; 9,1 % en el Sur; 7,1 % en el Nordeste, y 3,1 % en el Medio Oeste.

Cómo ha sido la compra y venta de viviendas por grupos étnicos

Los datos de NAR muestran cómo las diferencias culturales se reflejan en la propiedad de viviendas: entre los afroamericanos 22% tiende a adquirir casas donde pueda vivir toda la familia extensa, una preferencia notable entre 18% de los latinos y apenas 11% de los compradores blancos.

Miguel Ávila, un agente de bienes raíces de la firma Long and Foster, también en el norte de Virginia y con 15 años en el negocio inmobiliario, explicó que “en realidad el mercado de estación había comenzado en diciembre, cuando bajaron tanto las tasas de interés y más gente salió a comprar. Los compradores hispanos mantuvieron ese ritmo hasta hace poco. Había competencia entre los compradores y a veces recibíamos siete ofertas tras el primer fin de semana de ‘casa a puerta abierta'”.

En medio de la aprensión de compradores y las medidas de “distanciamiento social”, ya en la tercera semana de marzo, 28% de unos 3.000 agentes de bienes raíces, encuestados por NAR en todo el país, daba cuenta de una reducción en el número de viviendas puestas a la venta.

Según la Asociación Nacional de Profesionales Latinos en Bienes Raíces (NAHREP, en inglés), el índice de propiedad de la vivienda entre los hispanos de EEUU creció 31,4%, entre 2015 y 2019 con la adición de 435.000 viviendas compradas. Los compradores latinos representaron 51,6% del incremento en la propiedad de viviendas en Estados Unidos, entre 2009 y 2019, según NAHREP.

Fuente: efe.com